Escleroterapia: ¿Duele? Qué saber antes del tratamiento

Escleroterapia: ¿Duele? Qué saber antes del tratamiento

Capilares y varices: el tratamiento que asusta

La escleroterapia es el tratamiento estándar de oro para los capilares (teleangiectasias) y las pequeñas varices en las piernas. Consiste en inyectar una solución esclerosante directamente en el vaso a tratar, provocando su cierre y reabsorción.

Si tienes capilares visibles en las piernas y estás considerando el tratamiento, probablemente te estés preguntando: ¿cuánto duele?

La respuesta corta

Menos de lo que piensas. La escleroterapia suele ser bien tolerada. El dolor se describe como leve en la mayoría de los casos.

Pero "leve" no significa "cero". Y para quienes temen a las agujas o deben realizar muchas sesiones, incluso una molestia leve repetida entre 20 y 30 veces en una sesión se vuelve significativa.

Qué se siente

La inyección:

La aguja utilizada es diminuta (30-32G, más fina que la de insulina). El pinchazo se percibe como un micro-pellizco.

El líquido esclerosante:

Algunos pacientes sienten un ligero ardor cuando la solución entra en el vaso. Dura unos pocos segundos. Depende del tipo de esclerosante utilizado (la espuma escuece menos que el líquido puro).

La cantidad de inyecciones:

Aquí está el detalle: en una sola sesión se pueden realizar de 10 a 40 inyecciones. La molestia individual es mínima, pero repetida muchas veces se vuelve acumulativa.

Después del tratamiento

  • Enrojecimiento e hinchazón leve (horas)

  • Posibles hematomas (días)

  • Sensación de endurecimiento a lo largo del vaso tratado (semanas, algo normal)

  • Ligera molestia con la compresión elástica (medias que deben usarse durante 2 o 3 semanas)

Cuántas sesiones se necesitan

Depende de la extensión de los capilares:

  • Pocos capilares aislados: 1 o 2 sesiones

  • Red difusa en ambas piernas: 4 a 8 sesiones

  • Espaciadas entre 3 y 6 semanas una de otra

El protocolo largo es donde el malestar pasa a ser más psicológico que físico: saber que tienes que regresar una vez más.

Cómo gestionar las molestias

Elige un profesional experto

La delicadeza al pinchar marca la diferencia. Un flebólogo experimentado es más rápido, preciso y utiliza la cantidad mínima de esclerosante necesaria.

No mires

Para muchos, la molestia es más visual que física. Ver la aguja entrar en la piel de las piernas repetidamente aumenta la ansiedad y, por tanto, la percepción del dolor.

Distracción durante la sesión

Muchas sesiones duran de 20 a 30 minutos. Es un tiempo largo para pasarlo mirando al techo e imaginando el próximo pinchazo.

La realidad virtual durante la escleroterapia funciona especialmente bien porque:

  • Elimina el estímulo visual (no ves las inyecciones en tus piernas)

  • Interrumpe la ansiedad anticipatoria entre un pinchazo y otro

  • Hace que la sesión parezca perceptivamente más corta

  • Para quienes deben realizar de 6 a 8 sesiones, contar con algo que haga que cada visita no sea "terrible" es la clave para completar el tratamiento

Para quienes temen a las agujas

La escleroterapia consiste literalmente en "muchas inyecciones en las piernas". Para quienes sufren de belonefobia, es una pesadilla específica: no una sola aguja, sino decenas en una sola sesión.

Por este motivo, muchas personas con capilares evidentes posponen el tratamiento durante años, el mismo mecanismo que lleva a los belonefóbicos a evitar los análisis de sangre. La RV puede ser la solución que finalmente les permita afrontarlo.

La escleroterapia no es dolorosa, pero para quienes deben realizar muchas sesiones con numerosas inyecciones, la comodidad marca la diferencia. Las clínicas que ofrecen Lemons in the Room durante la escleroterapia eliminan el estímulo visual y hacen que cada sesión parezca perceptivamente más corta, la clave para completar el ciclo sin abandonos.

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