CASA AIL

Las casas de acogida de AIL albergan a pacientes hematológicos durante trasplantes y terapias intensivas: LEMO les acompaña en la espera, en el miedo y en el aislamiento.

CASA AIL

Las casas de acogida de AIL albergan a pacientes hematológicos durante trasplantes y terapias intensivas: LEMO les acompaña en la espera, en el miedo y en el aislamiento.

El reto

Los pacientes hematológicos alojados en las casas de acogida de AIL se enfrentan a periodos prolongados de alejamiento de sus hogares, aislamiento social y ansiedad vinculada a la incertidumbre del proceso de tratamiento. No se encuentran en una planta de hospital, pero su carga emocional es a menudo comparable a la de quienes están hospitalizados. Hacía falta una herramienta capaz de reducir el malestar en un contexto no clínico, gestionable de forma autónoma o con el apoyo mínimo de los voluntarios.

Los pacientes hematológicos alojados en las casas de acogida de AIL se enfrentan a periodos prolongados de alejamiento de sus hogares, aislamiento social y ansiedad vinculada a la incertidumbre del proceso de tratamiento. No se encuentran en una planta de hospital, pero su carga emocional es a menudo comparable a la de quienes están hospitalizados. Hacía falta una herramienta capaz de reducir el malestar en un contexto no clínico, gestionable de forma autónoma o con el apoyo mínimo de los voluntarios.

La realidad virtual terapéutica funciona también —y quizás sobre todo— fuera de la planta del hospital.

Nuestra estrategia

Hemos introducido LEMO en los hogares de acogida de AIL como una herramienta de apoyo emocional a disposición de los huéspedes. Los voluntarios de AIL han sido capacitados para proponer y gestionar las sesiones. Las experiencias inmersivas ofrecen un momento de distanciamiento controlado de su propio estado emocional, reduciendo la percepción del tiempo y del malestar.

Hemos introducido LEMO en los hogares de acogida de AIL como una herramienta de apoyo emocional a disposición de los huéspedes. Los voluntarios de AIL han sido capacitados para proponer y gestionar las sesiones. Las experiencias inmersivas ofrecen un momento de distanciamiento controlado de su propio estado emocional, reduciendo la percepción del tiempo y del malestar.

La realidad virtual terapéutica lleva su beneficio también fuera de la sala, donde ningún protocolo clínico puede llegar por sí solo.

El resultado

1

Programa activo

10s

Instalación del visor

100%

Voluntarios formados